Jesús Moreno Durazo

Jesús Moreno Durazo

Columna

El vodevil de los (in) dependientes

26 Diciembre 2017

Por Jesús Moreno Durazo

 

El cartón de Monero Hernández publicado en el diario La Jornada, fue por demás pedagógico y descriptivo del derrotero que han tomado las candidaturas independientes en México.

En dicha caricatura, Hernández dibuja al mexicano leyendo el periódico y sometido a un gran dilema: “No sé si votar por un independiente del PRI, por un independiente del PAN o por un independiente del PRD”, dice en el diálogo el cartón de marras.

Y es que, lo que parecía una bocanada de oxígeno para la “partidizada” democracia mexicana, se ha pervertido con la presencia de personajes que han decidido registrar sus aspiraciones como candidatos independientes, no sin antes tener algún tipo de diferendo en sus partidos de origen. El caso más emblemático de esto es el de Margarita Zavala (pero no hay que olvidar que otros “independientes”, sobre todo de los más conocidos, tienen también algún sello partidista). Esto, específicamente en lo que a candidaturas presidenciales se refiere.

Vale la pena recordar que la figura de “candidato independiente” se aprobó en la reforma electoral del año 2012, pero fue hasta 2014 cuando se acordaron las normas que abrieron el camino a los ciudadanos que aspiraban a una candidatura y no contaban con el respaldo de un partido político.

Desde entonces a la fecha, como bien sabemos, se ha presentado un buen número de aspirantes a candidatos independientes entre diputados federales, locales, gobernadores y presidentes municipales. Sin embargo, 2018 macará un antes y un después en la cantidad de mexicanos que se presentarán —tanto para la Presidencia como para el Congreso— sin el membrete y la estructura de un partido político que los respalde.

Los números

Es de llamar la atención la cifra de aspirantes a obtener la candidatura independiente a la Presidencia de la República: un total de 87 ciudadanos se apuntaron ante el INE, pero luego de hacer la revisión documental correspondiente, el árbitro electoral consideró que 48 cumplían con los requisitos. Todos ellos se encuentran, ahora, en ese nada fácil proceso de recolectar, al menos, 866 mil 593 firmas (mínimo el 1% de la lista nominal) si quieren lograr su objetivo de aparecer en las boletas el año entrante.  Estas firmas deben estar distribuidas en al menos 17 entidades del país y ser registradas en la app “Apoyo Ciudadano”, que el INE puso a disposición de los aspirantes. La fecha límite para conseguir esas firmas es el día 12 de febrero de 2018.

Los nombres

Entre los 48 aspirantes independientes a la Presidencia del país hay, como decimos coloquialmente, “de chile, de dulce y de manteca”. Entre los más conocidos aparecen el periodista

Pedro Ferriz de Con, los políticos Armando Ríos Piter y Margarita Zavala; el gobernador de Nuevo León Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón –mejor conocido como “El Bronco”- y María de Jesús Patricio Martínez, indígena nahua originaria de Tuxpan, Jalisco, médica tradicional y defensora de los derechos humanos

También conocida como “Marichuy”, fue elegida por el Congreso Nacional Indígena como vocera representante indígena para las elecciones federales de 2018, por lo cual se registró ante el INE como candidata independiente.

La de “Marichuy” es de las figuras que cumplirían a cabalidad con el perfil ciudadano que uno esperaría de los candidatos independientes. Sin embargo, lo sabemos, las posibilidades de triunfo en la contienda son ínfimas.

Las razones

¿Cuáles considera usted que son las razones por las que se ha dado este interés desmedido por las candidaturas ciudadanas a cargos de elección popular?

Le comparto dos posibilidades –seguramente usted tendrá algunas más.

La desconfianza hacia los partidos políticos en México. Es decir, los ciudadanos confían cada vez menos en los partidos (y razones podemos encontrar de sobra); y,

La lógica de que a “alguien” le interese pulverizar y dividir más el voto en los comicios del 2018. Y ese alguien es el PRI-gobierno, por supuesto (Juan José Paoli y Leonardo Curzio hablan de la idea de atomización del voto).

Es mucho lo que podemos hablar sobre este tema. Sean cuales sean las razones, lo que es un hecho es que la boleta electoral del año entrante podría ser abultada en nombres. Corresponde al ciudadano revisar con detenimiento perfiles y propuestas y tomar así la mejor decisión.

Seguiremos conversando sobre el tema en estas mismas páginas y en la mesa de análisis de los martes en #Reporte100, con Juan Carlos Zúñiga.

Hasta la próxima.

 

 

 

 

 

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