Mayra González

Mayra González

Columnista

Ocúpate de ti

16 Julio 2017

Por Mayra González
 
Es muy importante tomar la decisión de ocuparnos de nosotros mismos de hoy en adelante. Es una decisión que solo tú puedes tomar, nadie más la va a tomar por ti, debemos comprender que tenemos cien por ciento responsabilidad de nuestra vida (No somos culpables, somos responsables).
 
¿Por qué debo ocuparme de mí? por el simple hecho de que llevas muchos años, quizás toda tu vida, ocupándote de todo mundo menos de ti. Empezó por etapas: primero te ocupabas de tus hermanos, de tus compañeros de clase, de tus papas, de amigos, de tu pareja, de tus hijos, de tu mascota, de tu jefe, de tus colegas del trabajo, de los vecinos y de muchos más, pero nunca te has ocupado en verdad de ti. Nunca te has dado cuenta que tienes que darte atención, tal y como se la has brindado a las demás personas en tu vida, a todas aquellas que han formado parte de ti.
 
Contesta honestamente, en qué momento del día te preguntas a ti mismo cómo estás, cómo te sientes, qué es lo que deseas. Como andamos con nosotros mismos todo el día, creemos que no ocupamos esa atención, ese cariño, esa importancia que les damos a las personas que amamos. Si nos amamos a nosotros mismos, de manera natural nos empezaremos a ocupar de nosotros.
 
Es normal que en muchas ocasiones nos dejamos para lo último. Primero todos los demás, después yo. Después de todos está mi bienestar, mi salud, mis deseos, mis sueños. Optamos por ayudar a otros a cumplir sus objetivos, me sacrifico por otros, incluso sufro por otros, me atrevo a cargar con sus problemas. Es como si por nuestra propia voluntad nos colgáramos un letrero en la frente que diga: Depositen en mí todas sus cargas emocionales, yo me haré cargo.
 
La invitación es a dejar de creer que eres tú quien debe salvar vidas, dejar de pensar que nada se puede mover si tú no lo accionas, deja de soñar que en tu familia no son capaces de ser y hacer nada sin tu intervención.
 
Es muy absurdo cuando los padres se siguen sacrificando por los hijos. Ellos dicen: “Me estoy sacrificando por mis hijos”. Naturalmente se desquitan al decir esto porque mientras la madre se sacrifica por el hijo, ella está destruyendo su propia vida. Ella se desquitará. Lo dirá una y otra vez, lo dejará bien claro una y otra vez: “Me he sacrificado por ti. He sacrificado mi vida, mi juventud, todo, por ti”. Ella tratará además de persuadirte: “Haz lo mismo por tus hijos”. Entonces tú te sacrificas por tus hijos y luego les persuades para que hagan lo mismo con sus hijos y así sucesivamente. Esto trae como consecuencia el que nadie realmente viva su vida. Una generación se sacrifica por la otra. Pero al sacrificarte serás infeliz y una persona infeliz crea infelicidad a su alrededor. Y una persona infeliz se desquitará, nunca podrá olvidar, por lo tanto, que su vida ha sido destruida. 
 
Nos dicen que la mujer se tiene que sacrificar por el marido y que el marido se tiene que sacrificar por la mujer ¿Para qué? Ambos se sacrifican, por lo tanto, ambos pierden vida. 
 
Nunca te sacrifiques por nadie. Vive tu vida auténticamente y así nunca tendrás la necesidad de desquitarte, ni sentirás rencor alguno contra nadie. Una persona que no siente odio es una persona amorosa, compasiva, cordial. Y una persona que no siente rencor contra nadie –ni hijos, marido, ni esposa- es una persona luminosa, siempre crea un ambiente de felicidad alrededor de ella. Cuando nos encontramos con estos seres, su felicidad se contagia.
 
El ocuparte de ti es fácil, pero te encuentras atrapado, cansado, sientes que estás desbordado, quizás de repente sientas que deseas huir, abandonar el proceso, pero esto no va a resolver nada y de seguro la vida te pondrá en la misma situación más adelante.
 
Lo importante es aceptar, hacerlo desde el corazón y no desde la razón. La razón nos dará el camino, pero quien da la aceptación es el corazón. Me viene de ejemplo algo que me ha tocado escuchar en varias oportunidades. Las personas me decían: “Voy a renunciar porque no aguanto a mi jefe”, Bien. ¿Qué vas a hacer si consigues a tu jefe en otra compañía? A lo mejor con otra cara, pero el mismo. ¿Cuándo vas a aceptar que el tema es más tuyo que de tu jefe?
 
Vive para ti mismo y vivirás para todos los demás, pero éste no es un sacrificio. Vive para ti mismo. Sé real, auténticamente dedicado a ti mismo, ese es el proceder de la naturaleza. Cuida de tu felicidad, de tu descanso, de tu vida y de pronto, te va a sorprender el hecho de que tu felicidad es realmente una ayuda para que los demás se sientan felices, incluso eso, aumentará tu felicidad.

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