Martha Huerta

Martha Huerta

Columnista

Desconéctate del miedo

2 Agosto 2017

Por Martha Huerta

Eres lo que piensas, nuestras emociones tienen un fuerte impacto en nuestra vida, sin darnos cuenta somos los co-creadores de nuestra realidad, pues somos cien por ciento responsables de todo aquello que vivimos y experimentamos en nuestra vida, día con día.

Sé que lo más fácil es salir a quejarnos de la inseguridad, del calor, de la violencia, de los robos, de la competencia, del enemigo, del vecino y del compadre. Los temas amarillistas atraen nuestra atención como abejas a la miel, nos reconforta de alguna manera compartir y participar en temas que sólo ocasionan mayor inseguridad en nuestra psique, que sólo fortalecen la idea o el concepto de lo mal que está la ciudad o la sociedad de manera colectiva, estos temas últimamente han acaparado el espacio en charlas entre amigos, cafés, reuniones de trabajo y hasta pláticas casuales.

Pero ¿Qué ocurre después? Como todo en este mundo es vibración, nuestras acciones, palabras, emociones e intenciones también lo son, estas vibraciones se convierten en nuestro punto de atracción, es decir, comenzamos a experimentarlas en nuestra vida.

Las vibraciones se dividen en:

Vibraciones altas: amor, felicidad, gratitud, libertad, pasión…

Vibraciones medias: esperanza, ilusión, entusiasmo, optimismo…

Vibraciones bajas: insatisfacción, duda, inquietud, pesimismo…

Vibraciones densas: miedo, ira, venganza, frustración…

El miedo es una de las emociones que más fácil se propaga y la más densa de todas.

Recuerda la frase, “Aquello en lo que te enfocas se expande” ¿En qué te enfocas durante el día? ¿Te quejas continuamente? ¿Observas siempre los errores de los demás? ¿Experimentas la emoción del miedo continuamente?

Cuando nosotros constantemente estamos sometidos a pensamientos, noticias y pláticas densas, las compartimos constantemente, las recordamos, las traemos a colación una y otra vez, lo que ocasionamos es comenzar a entrar en ese nivel vibratorio atrayendo más y más de lo mismo, es un círculo tóxico sin fin. Hablamos de ello, lo experimentamos y continuamos hablando más de ello.

Sé que pudiera ser todo un reto comenzar a cambiar estos patrones de conducta, pero el darnos cuenta del gran poder que tiene en nosotros puede ayudar a cortar este círculo vicioso, también podemos comenzar dando 5 minutos al día para enfocarnos en lo positivo que vivimos segundo a segundo, siempre podemos encontrar algo bueno, enfócate en ello y se expandirá en tu vida.

Comienza por agradecer todo lo que sí tienes; el sol sigue saliendo, podemos disfrutar de un hermoso y nuevo día, nuevas oportunidades para hacer las cosas diferentes, poder besar y abrazar a nuestros hijos, a tu pareja, familia, agradecer por el trabajo que tenemos que a lo mejor no te satisface ahora pero si comienzas a agradecer lo que sí tienes, entrarás en una sintonía en donde atraerás noticias más positivas. Enfócate en lo bueno, lo positivo, entabla pláticas más agradables pues “Todo lo que llega a tu vida, tú lo atraes a tu vida” No es dejar de ver todo lo que está mal, está bien saberlo, pero que tu enfoque se dirija hacia todas las acciones positivas que nos ocurren durante el día.

Descubrir que todo lo que vivimos es a causa de lo que pensamos, decimos y sentimos nos otorga un gran poder en nuestras vidas, pues descubrimos que no somos las víctimas si no los responsables. Así como hemos sido los responsables de atraer malas noticias, densidad y desgracias podemos ser los responsables de atraer noticias positivas, prosperidad y alegría a nuestras vidas.

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