Manuel D'Argence

Manuel D'Argence

Columnista

Internet edita nuestras vidas, la colaboración de Manuel D\'Argence para la revista Círculo Sonora de #UniradioNoticias

17 Octubre 2016

Por Manuel D’Argence

Nos gusta pensar que el internet es una zona libre. Que la censura es algo poco presente y que ahí podemos tener acceso a toda la información.

En el mundo análogo, los contenidos son servidos a nosotros en el tiempo y la forma que el medio de comunicación decide. En el mundo digital, creemos que nosotros decidimos lo que consumimos pero esa idea puede no ser completamente cierta.

El internet, en realidad, edita nuestra vida y nos hace vivir en una especie de burbuja de influencia donde vemos y se nos ofrece el contenido que los servicios en línea quieren que veamos.

Facebook, el editor principal

El usuario promedio en México tiene 350 amistades en su perfil y la mitad de ellos publica al menos una vez al día. Eso hace un total de 75 actualizaciones diarias. Sumadas a éstas, hay otras tantas publicaciones de páginas comerciales y anuncios que son empujados a través del motor publicitario a todos los usuarios.

Nos enfrentamos aproximadamente a cien publicaciones a diario listas para ser consumidas por cualquier usuario promedio.

Sin embargo, Facebook no nos ofrece esas cien publicaciones en orden cronológico. A través de un algoritmo que ha sido modificado a través de los años, la red social decide qué es más importante y relevante para nosotros y es lo que nos muestra como prioridad en nuestro feed de información.

Facebook decide incluso desaparecer algunas publicaciones de amigos y son piezas de información que no veremos nunca a menos que visitemos el perfil de esa persona.

Los especialistas consideran que un usuario promedio de Facebook en realidad tiene acceso natural al 32% de la información que pasa por su red a diario.

Netflix

En Estados Unidos, Netflix tiene un catálogo de poco más de 8 mil películas y series de televisión. En México, el catálogo asciende a poco más de 5 mil. Sin embargo, los usuarios de Netflix sólo vemos una selección de alrededor de 200 títulos que otro algoritmo elige para nosotros de acuerdo a nuestras selecciones previas, las tendencias entre nuestros amigos y las prioridades comerciales de la empresa.

Así, en esta plataforma sabemos de la existencia del 4% del catálogo de Netflix de forma natural. El resto tenemos que buscarlo expresamente para encontrarlo. Explorar la cuenta de alguien más suele ser una sorpresa enorme con títulos que nunca pensamos estarían disponibles en este servicio.

Twitter: la última frontera

Hasta hace poco tiempo, Twitter era la única empresa que nos ofrecía todas las publicaciones de todos nuestros contactos en un stream cronológico intocado, pero hace apenas un año lanzó un algoritmo que comenzó a hacer lo mismo: elegir por nosotros la información que podemos ver y la que prefiere ocultar.

Fue quizá una de las discusiones más encendidas entre usuarios del servicio en todo el mundo. Parecía que se perdía el último rincón de libertad absoluta en el internet mainstream.

Los demás

Lo mismo sucede en muchos servicios parecidos. Spotify, Apple Music, Google, todos descansan en un algoritmo que busca mantener nuestra atención, empujar prioridades comerciales y hacerse rentables, pero al final la discusión es inevitable.

¿Cuánto control tienen estos algoritmos sobre la información que conocemos? ¿Cuánta de la información que no recibimos en primera instancia en realidad es importante y no la estamos viendo?

¿Qué tan válido es vivir en estas burbujas de información? ¿Cuánta libertad de la que creemos tener, en realidad es una ilusión creada?

 

 

 

Los comentarios en las notas son responsabilidad de quien los emite. Participa responsablemente y denuncia los comentarios inapropiados. Los comentarios ofensivos o que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de inmediato.