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Columnista

La importancia de la renovación personal

25 Enero 2017

Por Oziel Farías
 
Un año nuevo siempre trae consigo ese aire fresco de renovación. Los propósitos se sienten como una oportunidad de oro para ir al siguiente nivel y lograr, de una vez por todas, esos objetivos de salud, bienestar físico y estilo de vida que se anhelan con tanto fervor, por lo menos durante los primeros 15 a 20 días del año; después de eso empieza a decaer la fiebre del cambio y con la cercanía del 14 de febrero todo se va por la borda, cediendo ante la seducción del chocolate y las tentaciones que circundan a la celebración del amor, y así, el resto del año es historia, y se repite la misma historia de siempre para permanecer en la zona de confort, con los mismos hábitos, esperando a que sea año nuevo una vez más para intentar esos propósitos.
Este 2017 es momento de cambiar de chip, después de todo Albert Einstein decía que “Tonto aquel que espere un resultado distinto haciendo lo mismo”, quien también decía: “Un problema no puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia que fue creado”, o sea, hay que estar cambiando constantemente para enfrentar la vida de nuevas y creativas maneras y así entrar en un estado de renovación constante. A fin de cuentas la naturaleza es así, se renueva, nuestras células se renuevan diariamente, nuestros órganos se renuevan al pasar los meses, las plantas se renuevan según la estación, pero nosotros, humanos, permanecemos en el mismo estado mental a veces por décadas, estancados en los mismos patrones de conducta y las mismas creencias limitantes, hasta que decidimos cambiar, así que toma en cuenta empezar tu proceso de renovación con alguno de los siguientes puntos:
 
- Limpia tu guardarropa. Saca toda aquella ropa que no usaste en el transcurso de un año, seguramente ya no la usarás, y busca a quién regalarla o dónde donarla.
- Saquea la alacena. Saca todo aquello que ya pasó su fecha de caducidad, checa los ingredientes de los productos que sueles comprar y deshazte de aquello que te está dañando más de lo que te está nutriendo y haz el hábito de mantener la alacena ordenada y abastecida de alimento fresco.
- Usa suplementos. La mejor manera de apoyar a nuestro cuerpo a que funcione de una manera óptima es asegurando que esté bien nutrido, y por más bien que te alimentes, la comida hoy en día tiene un índice mucho más bajo de nutrientes que antes, por ello la suplementación ya es necesaria.
- Consume agua limpia. Tomar agua de garrafón ya no es la mejor opción de consumir agua, pues el agua debería tener contenido mineral y un pH alcalino, como la encontramos en manantiales, ríos y pozos; hazte de un filtro que mineralice y alcalinice tu agua.
- Medita. La meditación diaria es como bañarse o sacar la basura, pues barre con la mugre mental y emocional, dejándonos con una renovadora levedad mental y enfoque, siendo más productivos, asertivos y serenos. Con 5 o 10 minutos diarios haces la diferencia. Es mejor que nada.
- Cambia de look. ¿Portas el mismo corte de cabello de siempre? ¿Vistes la misma ropa de hace años? Cambia tu aspecto, aunque sea de la manera más simple, como dejarte la barba o usar un vestido, esto te hará hacer la renovación tangible. 

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